Todo empezó una noche entre amigos, en el
verano del año 2004. Fantaseaban con la idea de abrir un
bar de copas. De repente uno dijo: “¿y
si nos piden el pizzo?”. En Sicilia,
la extorsión se llama así: pizzo.
Es el sistema con el cual la mafia impone su tasa y controla el
territorio. Al día siguiente, Palermo se levantó con
muros, farolas y cabinas telefónicas llenas de estos
adhesivos:
Lo que está escrito significa:
“Un pueblo entero que paga el pizzo es un pueblo sin dignidad”.
Inesperadamente, la ciudad pareció levantarse y reaccionar.
Alrededor de los chicos que pegaron los primeros adhesivos se juntaron
progresivamente jóvenes que compartían la misma idea:
mientras se siga pagando el pizzo, no seremos libres. Porque si
mi panadero paga el pizzo, yo también, cuando compro el pan,
dejo una parte de mi dinero a la mafia, y me someto a ella. Así
nació el comité Addiopizzo.
Desde aquella primera noche, se ha recorrido un largo camino. Sobre
todo, se ha establecido un sistema nuevo de lucha contra la mafia:
el consumo crítico Addiopizzo.
La campaña “Contra del pizzo,
cambia tus compras” trata de crear un grupo de consumidores,
en Palermo y en la provincia, dispuestos a apoyar a los comerciantes
que se oponen a la extorsión y que, venciendo al miedo, denuncian
a los extorsionadores.

Tú también, aunque
no vivas en Italia, puedes expresar tu solidaridad con nuestra campaña
rellenando el formulario de debajo y si quieres, dejando un mensaje,
incluso en tu idioma. Aquí encontrarás los nombres
de los simpatizantes y una selección de los mensajes
dejados en el Guestbook:
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